Las plantas están decaídas y tienen aspecto dormilón
Este síntoma tiene tres posibilidades que se presentan y afectan las raíces:
-El riego fue excesivo
-El riego fue escaso
-El uso de fertilizante o abono fue excesivo y el suelo tiene características de más acidez que impiden que las raíces absorvan nutrientes necesarios.
Las hojas de las plantas presentan más coloración amarilla que verde y no se ve resequedad
En este caso el suelo presenta más cobre y a la planta le hace falta la presencia de hierro entre sus nutrientes, lo que conviene considerar esa adición entre nutrientes, por ejemplo sustrato de hierro.
Nitrógeno (N):
Se observa amarillamiento en las hojas, lento crecimiento, hojas y tallos delgados, caída de hojas y floración prematuras.
Fósforo (P):
Las plantas crecen lentamente y las hojas pequeñas no se desarrollan, raíces cortas, delgadas y poco profundas, en hojas maduras se nota un color pálido en los filos y en las puntas, las hojas jóvenes se tornan más pálidas que las venas.
Potasio (K):
Se caracteriza por el amarillamiento del borde de las hojas hacia adentro, frutos sin un llenado adecuado, sin sabor, entrenudos cortos.
Calcio (Ca):
Necrosis de las hojas más nuevas, formando islas entre las nervaduras, ordenadas simétricamente sobre la nervadura central. En los frutos se nota una pudrición apical y deformaciones; se afecta el crecimiento de las raíces, hay muerte de brotes y yemas con caída prematura de hojas.
Magnesio (Mg):
Se identifica como clorosis intervenal que se presenta en hojas viejas formando islas de tejidos muertos entre las nervaduras y en algunos casos necrosis marginal, genera baja concentración de hidratos de carbono debido a la disminución de la fotosíntesis. Es muy común en suelos ácidos y en viveros.
Azufre (S):
En las hojas nuevas se observa un color pálido y con escaso desarrollo, nervaduras más pálidas que los limbos; se presenta reducción de la síntesis de proteínas por falta de aminoácidos con la disminución en la producción de clorofila.
Boro (B):
Se presenta en hojas nuevas con tamaño reducido y una curvatura convexa por el encogimiento de la nervadura central; la lámina foliar tiene un aspecto corchoso quebradizo y endurecido con necrosis postrera. La rama presenta entre nudos cortos y una baja viabilidad del polen; frutos y flores mal formadas con aborto de frutos. Es típica en suelos alcalinos, arenosos y lixiviados.
Hierro (Fe):
Es común observar una clorosis en hojas jóvenes con un amarillo intenso y nervaduras verdes; en caso severo se presenta un blanqueamiento de las hojas; tallos cortos y delgados. Es típica de suelos alcalinos, mal drenados y pobres en materia orgánica.
Manganeso (Mn):
Se aprecia en hojas jóvenes una clorosis intervenal en fajas, conservándose las nervaduras de color verde. Es común en suelos alcalinos.
Zinc (Zn):
Provoca en hojas nuevas distorsión o alargamiento con acentuada curvatura en forma de hoz o falciforme. Deficiencia frecuente en suelos arenosos o alcalinos o como consecuencia del exceso de encalado o abonamientos fosfatados.

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